YO TAMBIEN TENGO HAMBRE

Creador: Lucas Rekers

"Yo también tengo hambre" es un libro infantil ambientado en la Pampa de Achala, en la provincia de Córdoba. La historia sigue a Lucas, un niño que vive en el campo y que, a través de sueños y encuentros con distintos animales como el escorpión, el puma, la lagartija y el sapito de Achala, comienza a mirar de otra manera a los llamados "bichos" y a la fauna que lo rodea. Estos encuentros transforman su forma de comprender el mundo natural y lo invitan a reconocer a los animales como seres con necesidades, miedos y modos propios de habitar el territorio.

La Pampa de Achala es una región de enorme valor ecológico, caracterizada por la presencia de especies endémicas, es decir, animales que no existen en ningún otro lugar del mundo. Esta particularidad vuelve a su biodiversidad especialmente vulnerable frente al cambio climático, ya que cualquier modificación en la temperatura, las lluvias o el régimen de incendios impacta directamente en su supervivencia. Al tratarse de un ecosistema localizado y limitado, las posibilidades de adaptación de estas especies son menores, lo que las hace más frágiles frente a los cambios ambientales.

El libro introduce la idea del endemismo de manera sencilla y sensible, mostrando que convivir con animales que sólo existen en ese lugar no es una carga, sino una oportunidad única. Una oportunidad para aprender a respetar, cuidar y valorar una biodiversidad irrepetible. No busca ofrecer explicaciones científicas, sino despertar empatía y abrir preguntas: ¿qué sienten los animales?, ¿cómo es vivir con miedo?, ¿qué significa tener hambre?, ¿qué pasa cuando el espacio y los recursos no alcanzan para todos?

A través de una narrativa poética y simbólica, la historia propone una inversión de roles entre humanos y animales que permite reflexionar sobre la convivencia, la supervivencia, el cuidado del territorio y las distintas formas de habitar un mismo espacio. De este modo, el libro funciona como una puerta de entrada a la comprensión de la biodiversidad local y de su fragilidad frente al cambio climático, desde un lenguaje accesible para la infancia.

En conjunto, "Yo también tengo hambre" busca sembrar una mirada sensible y respetuosa hacia la naturaleza, invitando a niños y niñas a reconocerse como parte de un ecosistema único y a construir una relación más consciente, empática y responsable con el entorno que los rodea.